El color, el patrón y el entusiasmo aportan carácter a este apartamento londinense que alguna vez fue sencillo

Después de siete años de vivir con muebles mínimos y paredes blancas, el propietario de esta casa se dio cuenta de que su apartamento en Islington, donde se encuentran algunas de las mejores casas del mundo, se beneficiaría de una decoración considerada. Impulsado por el deseo de llenar su casa de color y carácter, un amigo le indicó la dirección de la diseñadora de interiores Kate Guinness, quien asumió el trabajo junto con Jess Denyer, aportando su experiencia como diseñadora principal.

“Cuando vimos el piso por primera vez, el espacio era muy impersonal y con pocos muebles. Nos pidieron que inyectáramos vida y personalidad”, dice Jess. «Situado encima de una tienda, tenía una puerta sin pretensiones, detrás de la cual había un diseño inusual», agrega Kate.

Cocina

cocina con armarios verdes, suelo de madera y mesa con mantel estampado

(Crédito de la imagen: James McDonald)

Kate y Jess estaban ansiosas por reconfigurar la sala de estar principal, que tiene puertas de vidrio que dan a la terraza y es muy luminosa. «El diseño original de la cocina era antisocial y no estaba bien ejecutado con una gran barra de desayuno que sobresalía de la habitación y ocupaba mucho espacio», explica Jess. «La cocina estaba en un hueco oscuro, así que cuando el cliente fue a cocinar terminó desapareciendo», explica.

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